Lo primero que uno se encuentra cuando recibe la réplica es que, acostumbrado a las cajas enormes, la caja de muy reducidas dimensiones (poco más larga que la réplica) presenta un cartón verde oliva bastante duro y con muchísimas marcas por todos los lados, haciendo referencia todas ellas al calibre real del arma, tipo de proyectil, proyecto, batalla somalí en la que se estrenó en 1993, etc…